Algunos perros comen demasiado rápido, pero normalmente esto no significa hambre, sino un comportamiento obsesivo en torno a la comida. Una cuestión psicológica que le hace comer demasiado rápido, ya sea por instinto (para que un "competidor" no consiga su comida) o por ansiedad.

Comer demasiado rápido puede crear varios problemas en la salud del cachorro, como:

- humos

- vómitos poco después de comer

- mala digestión

Afortunadamente, es posible sortear este problema con diversas técnicas y, en general, es una cuestión muy fácil de resolver. Sería interesante que echaras un vistazo al artículo: Cómo alimentar a tu perro.

1. evitar los entornos perturbados

Los ambientes muy agitados con mucho movimiento de personas hacen que el perro esté más ansioso y acabe comiendo más rápido.

2. separar a los perros

Si tienes más de un perro, dale la comida en habitaciones separadas.

3. no recompensar la ansiedad

Si en el momento de poner la comida en el bote notas que tu perro salta, está agitado o ladra, no le des la comida para que se calme, sino que espera a que se calme por sí solo (por ejemplo, que se siente frente a ti a esperar la comida) y sólo entonces dale el bote.

4. no conviertas la hora de la comida en un gran momento

A la hora de comer, simplemente coge el recipiente, pon la comida en él y ofrécesela al perro. Cuando haces un gran escándalo, utilizas un tono de voz diferente o alborotas, el perro se pone aún más ansioso.

5. dividir la comida en 2 o 3

En lugar de dárselo una sola vez al día, divide la ración y ofrécele la misma cantidad diaria en raciones más pequeñas, por ejemplo, por la mañana y por la noche. Así evitarás que se quede con hambre a la hora de comer.

6. utilice un alimentador lento

El comedero lento es un gran invento para aquellos perros que comen demasiado rápido. Al distribuir la comida, el perro tiene que evitar los "obstáculos" para conseguirla, lo que hace que la hora de la comida sea más tranquila y lenta.

Cómprelo aquí.

Desplazarse hacia arriba